Donde nacen los monstruos: las otras revoluciones tecnológicas 📚
Una mirada ampliada de la IA, un capítulo de mi libro y la cara de bicicleta 🚴♀️
¡Buen día! Yo aquí transitando el peor mes del año para los periodistas que es junio, por la cantidad de trabajo que se acumula tras meses de sequía, porque coincide con mi cumpleaños y con el día del periodista. Y ahora, con el lanzamiento de mi libro que a partir de mañana estará disponible en todas las librerías del país 🎉.
Les recuerdo, estimados, lectores, que estoy invitado a la fiesta de cumpleaños de LadoBNews. Solo hay que anotarse aquí (hay cupos limitados).
Y dado que mañana empieza su viaje mi libro, quería compartir en esta edición un fragmento de un capítulo que me gusta mucho para explicar la actualidad.
Hoy este newsletter será más breve para que sea más potente. Estoy armando algunas ediciones especiales, tanto del día del periodista (pueden participar aquí) como del futuro del trabajo de la IA. Si quieren escribirme para aportarme casos o información, los mensajes están abiertos.
🗞️ Les comparto esta nota de ayer en Letra P sobre IA global y local: “Lobby, ¿estás? Peter Thiel, OpenAI, Anthropic y Google: la nueva geopolítica de la inteligencia artificial”.
Por otro lado, y después de años de investigación y de un año de trabajo duro con el libro, tengo una postura formada al respecto de lo que estamos viviendo. En primer lugar, como Tute, no sé.

En un mundo plagado ya de plagio de la IA y de reemplazo del trabajo humano por obras sintéticas que pertenecen a la “Basura de la IA” (todo lo hecho con IA), escuchen esto: las empresas emergentes de Inteligencia Artificial gastan miles de dólares para contratar equipos de filmación tradicionales para producir videos de alta calidad. No quieren que sus promociones parezcan hechas con IA. Lean esta nota del New York Times.
En segundo, no estoy de acuerdo con casi nada de lo que escucho. La encíclica papal me pareció maravillosa y la visita de Olah contradictoria. Clarisa Herrera lo resume muy bien aquí. Prefiero tomar distancia y tiempo. Seguir periodistas como Alberto Romero, Carlos Guadián, Daniel Arjona, miradas cercanas como las de Bel Rey ✨, Juan Brodersen o investigadores como Gary Marcus.
Por último y por otro esto, hoy voy a compartir una parte de un capítulo de mi libro que me encanta porque explica el futuro con el pasado.
🕣 Este boletín lleva 6 minutos de lectura
📌 Clase Masterclass grabada aquí, suscripción VIP (que viene con la última masterclass).
Donde nacen los monstruos: cómo tomar lo mejor de esta revolución tecnológica *
Siguiendo a Antonio Gramsci, “el viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”.
¿Cómo podemos tomar lo mejor de esta nueva oleada tecnológica? ¿Se parece a las anteriores? Todas las revoluciones tecnológicas generaron rechazo y temor al cambio del statu quo. A los procesos de resistencia se los puede clasificar por tipos de miedo o pánico tecnológico. La psicóloga Amy Orben explica en el paper “El ciclo de Sísifo de los pánicos tecnológicos” que los pánicos tecnológicos se pueden dividir en las capas de miedo: médico, moral, cognitivo y social. Pero también se pregunta: ¿qué hace que este pánico renazca una y otra vez?
El mito del rey Sísifo cuenta que fue condenado por los dioses a rodar una roca por una colina empinada en el inframundo por toda la eternidad: cada vez que llega a la cima, vuelve a rodar hasta el fondo, camina de regreso y empieza el ciclo de nuevo. La autora aplica esta metáfora a la investigación psicológica para analizar los efectos de la tecnología con respecto a los efectos sociales que genera. “Con cada nueva tecnología tratada como completamente separada de cualquier tecnología anterior, los investigadores psicológicos abordan rutinariamente las mismas preguntas; ruedan su roca por la colina, invirtiendo esfuerzo, tiempo y dinero para comprender las implicaciones de su tecnología, solo para rodar de nuevo cuando se introduce una tecnología novedosa”.
El ciclo comienza con la creación del pánico a causa del determinismo tecnológico, crucial en las reacciones iniciales a las nuevas tecnologías. Pero también es igual de importante el pánico moral, el marco que establece cómo pueden surgir y desarrollarse los pánicos sociales.
La imprenta de Johannes Gutenberg fue vista por escribas y clérigos como una tecnología de degradación estética y moral. También generó rechazo con el argumento de que dejar algo escrito destruiría la memoria y, al democratizar el saber, permitiría divulgar errores y herejías. Otros argumentos eran que la facilidad de adquisición devaluaba el conocimiento.
Este miedo pasó de la calidad a la cantidad, algo muy actual, relacionado con la sobrecarga de información. Se le asignaron dife-rentes probables enfermedades a la lectura como la obstrucción digestiva (por el sedentarismo que provocaba leer sin parar) o una desconexión enfermiza respecto de la realidad, si se leía ficción. Platón temía que la escritura llevara a los estudiantes a la igno-rancia porque dependerían de textos externos en lugar de desarrollar su memoria.
El paralelismo con la IA es claro. Lo mismo pasó con el telé-grafo y el teléfono: apareció el temor de que la velocidad de trans-misión de mensajes generara ansiedad masiva.
El tren fue uno de los primeros medios de transporte en ser objeto de numerosos estudios que incluían una variedad de males. En 1862, la revista médica The Lancet publicó una serie de informes sobre “La influencia de los viajes en tren en la salud pública”; se sostenía que el tren provocaba, con sus movimientos, lesiones en la médula espinal. También se habló de la “neurosis ferroviaria”, que provocaba ansiedad, pesadillas y entumecimiento. La resistencia también fue filosófica: el tren aniquilaba el esfuerzo del viaje y eliminaba la conexión con el paisaje distorsionando la percepción natural del tiempo y el espacio.
La bicicleta generó repudio por la potencialidad de generar “cara de bicicleta”: andar en bici provocaba una cara “generalmente enrojecida, pero a veces pálida, a menudo con labios más o menos estirados, con un anillo oscuro debajo de los ojos y una expresión de fatiga constante”, lo que llevaba a una vejez prematura.
El teléfono fue acusado de erosionar las conexiones personales genuinas y generar “el fin de la visita”, fomentar la pereza social y el aislamiento. El contacto cara a cara sería reemplazado por máquinas impersonales y también se perdería la “pureza de las palabras escritas”. También se habló del fin de la privacidad por el wiretapping (las escuchas telefónicas) y la invasión de la inti-midad que suponía.
La radio generó mucha resistencia y se temía que su proliferación alienara e hipnotizara a las masas. La TV fue criticada por su contenido, pero también por su “mecanismo neurológico”. La autora Marie Winn publicó en 1977 que la televisión actuaba como un narcótico, que inducía un estado alterado de conciencia y desconectaba a las personas de la realidad.
Hay tantos diagnósticos como épocas analizadas. Se han publicado libros sobre la estupidez digital que genera el bombardeo constante de correos electrónicos, con supuestas consecuencias como deterioro cognitivo más nocivo que fumar marihuana; sobre el aumento de la tasa de depresión que generan los celulares, o sobre los efectos contraproducentes de los mensajes de texto.
La lista es enorme. Cada nuevo formato embebido en una tecnología de difusión (escrito, sonoro o visual) generó rechazo por parte de algunos investigadores y políticos a lo largo de la historia. Pasó con los cómics, con los videojuegos, con la llega- da de la computadora, de internet. Y pasa hoy con todo el ecosis- tema de tecnología.
Los monstruos siempre están. A veces son exageraciones y otras, preocupaciones reales que se repiten, como vimos, a lo largo de la historia. Las narrativas se transforman y hoy, el monstruo no es ni Drácula ni Frankenstein, sino el algoritmo.
* Fragmento del libro Inteligencia artificial, el futuro llegó hacer rato. Disponible en todas las librerías del país y en Az Editora.
Felices 100 ediciones a MeFiltraron 🙌
El grupo de Ransomware Qilin anuncia a Clínica Avellaneda Medical Center como nueva víctima.
Publican a la venta una base de datos de Rucabaruk Boxer, una organización argentina de criadores de perros bóxer. El conjunto de datos contiene más de 620 mil registros distribuidos en tres tablas: Contactos, Perfiles de Perros y Reservas de Servicios, incluyendo identificadores personales como el número de DNI.
El grupo de Ransomware Qilin anuncia como víctima a Vial Agro SA.
APT73, grupo de Ransomware, anunció a Grupo Petersen como nueva víctima.
☕️ Gracias por los cafecitos espontáneos que llegan sorpresivamente y en estas épocas son más que bienvenidos ❤️. Si querés colaborar, aquí podés.
🧠 Podés comprar la Masterclass “IA2026” grabada: pagas aquí y me avisas a cursolado@gmail.com.
Para publicitar, charlas o capacitaciones, me escriben a isternik@gmail.com.







